
Una crisis migratoria NO supone un país comprometido con la ayuda humanitaria
Una crisis migratoria NO supone un Gobierno que lidera
Una crisis migratoria NO supone una demostración de solidaridad
Una crisis migratoria NO supone ayudar a personas en situación de vulnerabilidad
Una crisis migratoria NO supone ser parte de un Estado de Derecho
Una crisis migratoria ES un país que no asiste en términos humanitarios sino que desborda sus capacidades y por ende no responde con eficiencia.
Una crisis migratoria ES parte de un Gobierno débil
Una crisis migratoria ES la falta total de solidaridad con un marco legal.
Una crisis migratoria ES promover el caos
Una crisis migratoria ES la pérdida de garantías democráticas tanto para los inmigrantes legales, como los inmigrantes ilegales, como residentes locales.
En efecto, el caos transformado en pretendidos actos de solidaridad es la “mejor” manera de promover el tráfico de personas, principalmente de menores. La globalización supone libre movimiento de bienes y personas, no tráfico, ni fomento de la ilegalidad. La interpretación de que, literalmente, cualquier país tenga que hacerse cargo de miles de personas sin que se contemple ningún tipo de requisito migratorio, tal como lo realizan miles de personas al año, no solo supone desigualdad sino una afrenta contra el equilibrio nacional.
Un estudio muy revelador * nos sugiere que la inmigración masiva irregular no procede de la escasez o de la violencia, sino del cambio cultural que eleva las aspiraciones y hace que se muevan de áreas urbanas a ciudades. Paradójicamente el mayor desarrollo económico supone mayor migración. De hecho, vemos como podría ser mucho más fácil el movimiento de personas dentro del continente africano dentro de zonas más prósperas, que el riesgoso viaje a Europa, sin embargo, los objetivos son otros y se empuja a miles de personas a emigrar de manera ilegal a Europa. Sin duda, teniendo como resultado el factor desestabilizante de desbordar las capacidades locales y el negativo impacto social.
Veamos algunos datos: en Lampedusa, Italia: en 2023 fueron rescatados 134 000 (el doble que en 2022)*. Este mismo año el 70% de los que llegaron a través de estos medios lo hacían a esta isla.
Ceuta ha llegado al 340% por encima de su capacidad, habiendo llegado 5000 personas y con una alarmante previsión de otros 5000 en los próximos tres meses (Agosto a Noviembre 2024).Con una ocupación del 500% en centros de acogida para menores. “De 500 a 700 inmigrantes al día con picos de hasta 1500 en una sola jornada”
Se estima que hay 6000 menores en Canarias y 500 en Ceuta en los centros de acogida .
El Hierro recibe en esta semana (Setiembre 2024) más de 1200 personas.
A Canarias han llegado solo en agosto 22.300 personas y ha aumentado en un
19% durante estos últimos meses. Con un 440% por encima de su capacidad y teniendo un menor tutelado cada 175 habitantes
Si bien, la obligación de ayuda humanitaria es y debe ser un imperativo, también lo es su prevención , teniendo como ejemplo las 368 personas que murieron por las duras condiciones en Octubre de 2013 en Lampedusa o incluidas mujeres embarazadas y niños*
Según el Proyecto Migrantes desaparecidos OIM en 2023 se ha registrado una cifra total de 3041 muertes y/o desapariciones en el Mediterráneo que tiene una alarmante tendencia al alza, año a año.
El caos nunca ha sido buen consejero de la democracia, y de hecho las dictaduras han comenzado siempre a consecuencia del descontrol y de una agenda oscura de fomento de la masificación y la violencia. Por ende, es de “buen cristiano” ayudar, no así promover movimientos ilegales y bien planificados -mediáticamente hablando- de inmigración masiva a un país “target” que va cambiando, pero siempre es europeo.
Sin embargo, hagamos el análisis a la luz de los que defienden la entrada irrestricta y encuentran en las muertes por las condiciones infrahumanas en que llegan una forma de “emigrar” y frente a lo cual no se debe encontrar otra solución que crear verdaderas ciudades de acogida y no ya centros que tengan como objetivo la emergencia, una situación puntual ante un grupo de personas y a corto plazo.
El pretender dotar de carácter permanente dicha ayuda es lo que más llama la atención y pone en riesgo el ecosistema político global, entendiendo por ello la responsabilidad que cada país tiene de cuidar de sus ciudadanos y defender la legalidad.
Otra de las grandes confusiones de lo que representa un sistema global: no se trata de transferir responsabilidades y otorgárselas a un poder central, ni que reine el caos como forma de libertad irrestricta, sino de encontrar un equilibrio a largo plazo entre los distintos intereses de cada Nación.
Es por ello que la primera premisa a tener en cuenta son las medidas a tomar de carácter temporal y las permanentes. En estas últimas, no me cabe la menor duda que corresponde tanto a la Unión Europea en su conjunto como a los países “productores” de éxodos.
Aunque la migración es natural y justificable, no así el éxodo masivo en estas circunstancias tan riesgosas y hasta sospechosas a la luz de los miles de menores sin la compañía de un adulto.
Aun en el supuesto que se ampliaran los presupuestos, sin ningún convenio con los países de origen y los centros de acogida se convirtiesen en verdaderas ciudades, aun así, se cometería una grave violación a los DDHH que es el permitir una inmigración ilegal, ser cómplice de trafico de personas -menores en particular- y ver como mueren o desaparecen personas de manera diaria – Sin duda, una temeridad que no contribuye ni a elevar el espíritu de solidaridad ni de a defender la dignidad de miles de personas y de menores no acompañados que se embarcan en esta tragedia anunciada.
Prevenir muertes y desapariciones debería a mi entender, ser el objetivo principal, donde lleguemos al despropósito de interpretar que este tipo de ilegalidad es avalado y protegido se creará un círculo vicioso donde más y más personas buscaran emigrar de esta manera y no por la vía legal como debe ser, y yo agregaría por su propia protección.
La idea de la inmigración descontrolada fomenta la corrupción de los países de origen y no como lo afirma Amnistía International: *“Los fantasmas de las tragedias pasadas siguen ahí para recordarnos las consecuencias de las políticas de exclusión egoístas, inhumanas y racistas”.
No puedo estar más en desacuerdo ya que supone asignar responsabilidad a países Mediterráneos de las aspiraciones personales, crisis y en definitiva tráfico de personas en donde los menores son protagonistas viajando solos y en condiciones inhumanas.
Esta posición se traduce en que Europa reciba miles de personas de manera irregular sin ningún tipo de convenio, en complicidad con tráfico de personas, fundamentalmente porque tal como lo interpreta la Cruz roja, la ayuda humanitaria debe estar conectada con la cooperación al desarrollo y la cooperación institucional y técnica.*
En todo caso siempre es bajo el entendido de que es de carácter temporal como forma de responder a una emergencia, y referidos a dicha asistencia in situ en donde se encuentra el peligro. Visto desde este ángulo se pueden cumplir los principios inherentes a la protección de colectivos vulnerables, sin por ello desbordar capacidades extranjeras, asignando recursos para los lugares que los necesitan y evitando muertes y desapariciones innecesarias.
Fomentar la inmigración ilegal, y contribuir al riesgo tangible y altamente probable de su muerte y desaparición no es un rasgo de solidaridad sino de complicidad con un movimiento que no encuentra sus verdaderas raíces en la legitimidad de escapar de situaciones de extrema violencia sino en el tráfico de personas particularmente menores. La ayuda humanitaria está reservada a situaciones extremas, no en avalar la ilegalidad.
Por último, pero no por ello menos importante, el silencio de Bruselas, donde se avala una “seudo-solidaridad” sin embargo, sin ningún tipo de respaldo para los países de acogida. De hecho, ante el reclamo directo desde Canarias de visitar la región, Von der Leyen ha contestado que: “ya se ha ofrecido ayuda significativa a Mauritania”* -en donde se supone está incluida la crisis migratoria- zanjando así cualquier expectativa, pese a que en Canarias muere 1 persona cada 45 minutos por dicha inmigración ilegal.*
Nada que no hayamos visto con anterioridad en Lampedusa, Italia, ahora también en España. Tanto este como Italia, son los países parte de la “frontera sur de Europa” que se les obliga a asumir el caos casi como un país fuera de la Unión Europea, aunque sí ser europeos a los efectos de perseguir valores en “solidaridad” y “ayuda humanitaria” transformándose así en agentes únicos tanto de acogida como de inserción.Sin socios.
Es precisamente la búsqueda de socios políticos la que contribuye a la resiliencia en procesos caóticos como este y para ello se necesita el compromiso de las instituciones europeas, con los mismos argumentos que se han tenido para verter casi 114 billones de euros en Ucrania, un país que ni siquiera es europeo y bajo el slogan de “as long as it takes” (el tiempo que sea necesario) por ello de encontrarse en la frontera con Europa.
Es así, que se vuelven esenciales los convenios de la Unión Europea con África -con todos y cada uno de los países que producen esta crisis- que es lo que llevará definitivamente al equilibrio en términos legales, como garante de DDHH y como vehículo fortalecedor de las instituciones democráticas.
Una crisis europea y de relación política con África y no ya como simples “desafíos de tipo estrictamente nacional” asumidos por países individualmente considerados, que en definitiva solo han tenido la poca fortuna de estar en lugares geográficamente propiciatorios del tráfico de personas. Es la complicidad con los países europeos la primera que debe estar en la agenda geopolítica y no con un movimiento creciente, descontrolado, ilegal y con resultadomuerte/desapariciones para miles y miles de adultos y niños.
Hagamos de la tragedia de Lampedusa una lección aprendida y fuertemente aprehendida, para cambiar las políticas desde la solidaridad y también desde el criterio democrático que ayude a preservar la paz, dignidad -de migrantes y locales- y por qué no? Simplemente: la vida.
https://heindehaas.blogspot.com/2020/02/why-development-will-not-stop-migration.html
